Nueva Polémica en el Ateneo de Madrid
Denuncian grabes irregularidades y acusaciones contra dos históricos socios
por Ecos de Villalar, 13 de Octubre de 2026.
Francisco José Alonso Rodríguez, presidente del Centro de Estudios Ateneos y de la Liga Española Pro Derechos Humanos, cuestiona la denuncia presentada por la vicepresidenta primera del Ateneo, Marta Sanz Justel, contra José Luis Millán y Alfonso J. Vázquez Vaamonde, y reclama el esclarecimiento de unos hechos que considera especialmente graves.
Una vez más, el Ateneo de Madrid en el centro de la controversia
Una vez más, la gravedad de las presuntas irregularidades denunciadas en relación con la actuación de responsables de la Junta de Gobierno del Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid vuelve a situar a esta histórica institución cultural en el centro de una preocupante controversia.
En esta ocasión, el conflicto afecta directamente a dos socios de reconocida trayectoria ateneísta, José Luis Millán y Alfonso J. Vázquez Vaamonde, quienes han formado parte de anteriores órganos directivos de la institución.


La polémica surge a raíz de una denuncia presentada por la vicepresidenta primera del Ateneo de Madrid, Marta Sanz Justel, cuya versión de los acontecimientos es cuestionada frontalmente por Francisco José Alonso Rodríguez, presidente del Centro de Estudios Ateneos y de la Liga Española Pro Derechos Humanos, y socio de la institución desde enero de 1980.
En un escrito dirigido a la Junta Directiva y fechado el 11 de octubre de 2026, Alonso Rodríguez denuncia lo que considera una grave tergiversación de los hechos acontecidos durante la constitución de la Junta Electoral del Ateneo.
Según sostiene, las acusaciones formuladas contra Millán y Vázquez Vaamonde no se corresponderían con lo sucedido, extremo que afirma estar respaldado por los testimonios de las personas presentes.
La controversia adquiere una especial dimensión al producirse durante un procedimiento electoral interno, ámbito en el que deberían extremarse las garantías de transparencia, igualdad y respeto al Reglamento de la institución.
El origen del enfrentamiento: el acceso a la constitución de la Junta Electoral
Un relato adicional de lo sucedido, facilitado para esta publicación, permite conocer con mayor detalle la secuencia de acontecimientos que habría desencadenado el enfrentamiento.
Según esta versión, Alfonso J. Vázquez Vaamonde, que tenía la condición de posible candidato, pretendía acceder a la sala donde se desarrollaba el procedimiento de constitución de la Junta Electoral.
Cuando intentó entrar, la vicepresidenta primera, Marta Sanz Justel, le pidió que la acompañara, a lo que inicialmente accedió. Sin embargo, al comprobar que pretendía conducirlo a otra dependencia para que permaneciera esperando, Vázquez Vaamonde manifestó su condición de candidato y reivindicó su derecho a comprobar personalmente la correcta constitución del órgano electoral.
El interesado sostiene que tanto la secretaría como la presidencia le habían impedido previamente conocer la identidad de los candidatos a integrar la Junta Electoral, circunstancia que, a su juicio, hacía todavía más necesario presenciar el procedimiento.
De acuerdo con este relato, la vicepresidenta se interpuso entonces en su camino, situándose en el acceso a la sala. Siempre según esta versión, sujetó la puerta con una mano mientras con la otra empujaba a Vázquez Vaamonde, gritándole que no tenía derecho a entrar.
Fue en ese momento cuando intervino José Luis Millán, quien habría recordado a la vicepresidenta que el interesado tenía derecho a acceder al recinto y se aproximó a la puerta con la intención de abrirla y facilitar su entrada.
El relato sostiene que, al intervenir Millán, Marta Sanz dejó de empujar a Vázquez Vaamonde y de sujetar la puerta para iniciar un forcejeo con el primero.
Al quedar libre el acceso, Alfonso J. Vázquez Vaamonde entró en la sala. Posteriormente, también accedió el señor Forte, cuya presencia se menciona expresamente en la narración facilitada.
La controversia sobre el Reglamento Electoral
El enfrentamiento no habría terminado con la entrada de Vázquez Vaamonde en la sala.
Según el relato, la secretaria insistió en que el socio no tenía derecho a encontrarse presente durante la constitución de la Junta Electoral.
Ante esta afirmación, los presentes solicitaron que se aportara el Reglamento del Ateneo para comprobar qué disposición impedía el acceso de una persona que pretendía concurrir al proceso electoral.
La secretaria salió de la sala y regresó posteriormente, pero, según esta versión, no aportó el Reglamento solicitado, sino unas normas electorales cuya validez es cuestionada por quienes formulan la denuncia.
El testimonio califica expresamente dichas normas de «fraudulentas», valoración que corresponde a su autor y que no consta acreditada de forma independiente.
Asimismo, afirma que la secretaria no llegó a leer ninguna disposición que estableciera una prohibición de acceso, al considerar el declarante que las normas aportadas no contenían tal impedimento.
El episodio habría concluido cuando se comprobó que existían siete socios de mayor antigüedad que Alfonso J. Vázquez Vaamonde, circunstancia relevante para determinar la composición de la Junta Electoral.
Una vez realizada esta comprobación, Vázquez Vaamonde decidió abandonar voluntariamente la sala.
Antes de retirarse, solicitó expresamente que la Junta Electoral dejara constancia de que tanto la vicepresidenta primera como la secretaria habían tratado de impedirle verificar la correcta constitución del órgano electoral, pese a su condición de posible candidato.
Según el mismo relato, José Luis Millán propuso que tales circunstancias quedaran recogidas como fundamento de una eventual impugnación del procedimiento.
Vázquez Vaamonde aceptó dicha propuesta y abandonó la sala.
Esta reconstrucción procede del relato facilitado a Ecos de Villalar. Su contenido recoge acusaciones y valoraciones que deberán contrastarse con las restantes versiones, los testimonios disponibles y, en su caso, las actas de la sesión.
Una denuncia que Francisco José Alonso Rodríguez considera contraria a la realidad

La trascendencia de estos acontecimientos ha motivado la intervención pública de Francisco José Alonso Rodríguez, quien ha dirigido una comunicación a la Junta Directiva manifestando su indignación ante las acusaciones formuladas contra los dos socios.
Alonso Rodríguez entiende que se estaría perjudicando injustamente el honor y la trayectoria de dos personas vinculadas desde hace años a los órganos directivos del Ateneo de Madrid.
En su escrito plantea además la existencia de un clima de tensión institucional que, según su valoración, estaría deteriorando la convivencia entre los socios y comprometiendo la reputación de una entidad que históricamente ha sido referente de libertad intelectual y pluralismo.
Por su interés público e institucional, reproducimos a continuación el contenido de su comunicación.
ESCRITO DIRIGIDO A LA JUNTA DIRECTIVA DEL ATENEO DE MADRID
A LA JUNTA DIRECTIVA DEL ATENEO CIENTÍFICO, LITERARIO Y ARTÍSTICO DE MADRID
Asunto: Manifestación sobre la denuncia presentada por Dña. Marta Sanz Justel relativa a los hechos acontecidos con D. José Luis Millán y D. Alfonso J. Vázquez Vaamonde.
Estimados miembros de la Junta Directiva:
Por medio del presente escrito, me dirijo a esta Junta Directiva para manifestar nuestra más profunda preocupación e indignación ante la denuncia interpuesta por Dña. Marta Sanz Justel contra D. José Luis Millán y D. Alfonso J. Vázquez Vaamonde, la cual no se ajusta en absoluto a la realidad de los hechos, tal y como atestiguan de manera unánime los presentes en el lugar.
Según las declaraciones coincidentes de todos los testigos directos, los acontecimientos se desarrollaron del siguiente modo:
1. Origen del incidente
Fue Dña. Marta Sanz quien provocó la situación al pretender prohibir arbitrariamente el acceso a la constitución de la Junta Electoral a D. Alfonso J. Vázquez Vaamonde, en ese momento posible candidato.
2. Cumplimiento del Reglamento
D. José Luis Millán, quien posteriormente fue proclamado presidente de la Junta Electoral, le reprochó respetuosamente dicha actitud, recordándole que, en estricta aplicación del Reglamento del Ateneo y de las normas electorales vigentes, los posibles candidatos están plenamente habilitados para presenciar dicho acto hasta que sean proclamados los miembros de mayor antigüedad.
Cumplido dicho trámite y tras la proclamación correspondiente, D. Alfonso J. Vázquez se retiró de la sala voluntariamente y de manera correcta.
3. Ausencia de agresión y actuación física de la Sra. Sanz
Todos los presentes coinciden en que en ningún momento existió acto alguno de violencia física ni verbal por parte de D. José Luis Millán ni de D. Alfonso J. Vázquez.
Al contrario, ante el empecinamiento de la Sra. Sanz en impedir la entrada a D. Alfonso J. Vázquez, fue ella quien empujó a este último para obligarlo a salir.
Al intentar interceder D. José Luis Millán para velar por el cumplimiento de las normas, fue igualmente empujado e increpado por la Sra. Sanz.
En ningún momento hubo agresión hacia su persona, sino únicamente la contención y advertencia legítima sobre el cumplimiento reglamentario.
Es de lamentar profundamente que esta denuncia falsa se enmarque en lo que consideramos una preocupante deriva y espiral de tensión e intimidación implantada en la institución.
Se está haciendo un uso espurio de acusaciones de máxima gravedad que atentan directamente contra el honor y la dignidad de las personas.
El daño moral, psicológico y reputacional infligido a dos socios honorables y con una dilatada trayectoria en anteriores Juntas Directivas es de una severidad inaceptable.
Prácticas basadas en la falsedad, la difamación y el abuso no tienen cabida ni parangón en la historia de nuestro Ateneo de Madrid.
Por todo ello, SOLICITAMOS Y EXIGIMOS:
Primero: Que se deje constancia en acta de la falsedad de los hechos denunciados por Dña. Marta Sanz Justel conforme a los testimonios recogidos.
Segundo: Que, en aras de la transparencia y la verdad institucional, se dé traslado e información detallada de esta situación a todos los socios del Ateneo de Madrid.
Tercero: Que se valore poner estos hechos y las declaraciones falsas en conocimiento de la Fiscalía General del Estado, en defensa de la verdad y para depurar las responsabilidades penales o administrativas que de ello puedan derivarse.
Madrid, 11 de octubre de 2026.
Francisco José Alonso Rodríguez
Socio número 24.797 desde enero de 1980.
Presidente del Centro de Estudios Ateneos y de la Liga Española Pro Derechos Humanos.
El Ateneo de Madrid merece transparencia, garantías y respeto a sus socios
Los acontecimientos denunciados representan un nuevo motivo de preocupación sobre el funcionamiento interno de una institución de la relevancia histórica y cultural del Ateneo de Madrid.
La constitución de una Junta Electoral constituye un momento especialmente sensible para cualquier entidad democrática. Su legitimidad descansa no solamente en el respeto de las normas, sino también en la confianza que sus integrantes depositan en la imparcialidad de quienes deben aplicarlas.
Cuando un socio denuncia que se le ha impedido presenciar un procedimiento electoral y, simultáneamente, aparecen acusaciones de comportamientos violentos o intimidatorios entre los participantes, resulta imprescindible determinar qué ocurrió realmente.
Para ello, corresponde examinar las normas aplicables, las actas levantadas, las declaraciones de los testigos y las versiones de todas las personas involucradas.
La gravedad de las acusaciones exige pruebas, transparencia y garantías, no juicios anticipados ni descalificaciones personales.
El Ateneo de Madrid ha sido durante generaciones un lugar de encuentro de intelectuales, escritores, artistas, científicos y ciudadanos comprometidos con la libertad de pensamiento.
Su patrimonio más valioso no reside únicamente en su historia, sus bibliotecas o sus actividades culturales, sino también en el respeto al pluralismo y a la dignidad de sus socios.
Ninguna Junta de Gobierno puede considerarse ajena a la obligación de rendir cuentas de sus actuaciones, especialmente cuando estas generan controversias que afectan a los derechos de los miembros de la institución.
Desde Ecos de Villalar consideramos necesario que los órganos competentes aclaren lo sucedido y garanticen que el proceso electoral se desarrolle con pleno respeto a las disposiciones reglamentarias.
El esclarecimiento de estos hechos debe servir también para evitar que las diferencias internas profundicen el deterioro de la convivencia institucional.
Porque defender el Ateneo de Madrid es defender su libertad, su pluralismo, su dignidad y el derecho de todos sus socios a participar en la vida de una institución que pertenece a su comunidad, no a quienes temporalmente la gobiernan.
Ecos de Villalar mantiene abierto el derecho de respuesta de Marta Sanz Justel, de la Junta de Gobierno y de las demás personas mencionadas en esta información.
ECOS DE VILLALAR
Cultura, Historia, Sociedad y Pensamiento.
