El Ateneo de Madrid: La «Puta Casa» de Luis Arroyo
El Día de Zamora, por Fco. José Alonso Rodríguez, 02 de Septiembre de 2026.

En casi medio siglo de vida ateneísta, habiendo recorrido sus pasillos, debatido en sus salones y contado con el reconocimiento explícito y por carta de varios de sus presidentes a lo largo de las décadas, resulta imposible contemplar sin estupor e indignación lo que está ocurriendo hoy en el Ateneo de Madrid. La institución, que fue faro del pensamiento crítico, refugio de la libertad de expresión y templo de la cultura en España, atraviesa uno de los episodios más oscuros y deplorables de su historia bicentenaria. Y lo más sangrante no es solo la deriva a la que está siendo sometida, sino el asentimiento pasivo de los verdaderos socios frente al avance de un grupo organizado cuya única meta es despojar al Ateneo de su esencia.
No estamos ante una junta directiva tradicional ni ante un proyecto cultural divergente; estamos ante un desembarco perfectamente calculado para desvirtuar los fines fundacionales de la casa. Un grupo de “falsos progresistas de caviar” concibió el asalto a la institución no en las bibliotecas ni en las aulas de debate, sino en un entorno de copas. Entre trago y trago, y en medio de un estilo de vida que el propio Luis Arroyo (tengo vicios) no ha dudado en exhibir, se planificó minuciosamente cómo tomar las riendas del Ateneo de Madrid. El objetivo nunca fue cultural, sociológico ni educativo. Las verdaderas motivaciones han sido estrictamente mercantiles, de proyección personal y de comportamiento sectario.
Es preciso hacer una distinción clara para no desviar la responsabilidad: esto no es una maniobra orquestada por el PSOE como Partido. Socios ateneístas militantes o simpatizantes del PSOE contemplan este espectáculo con profunda vergüenza, indignados al ver cómo se utilizan unas siglas históricas como reclamo y escudo protector para justificar un proyecto desprovisto de valores éticos y morales, lleno de violaciones al Reglamento del Ateneo y a la Ley.

Nunca el Ateneo de Madrid había tenido al frente a un presidente con un perfil tan ajeno a la altura intelectual que exige el cargo. Hablamos de una figura caracterizada por la escasez de bagaje cultural, la agresividad en el trato y una constante inestabilidad emocional. Resulta harto elocuente que, tras habérsele solicitado en reiteradas ocasiones que acredite su formación académica y muestre la licenciatura que dice poseer, sea incapaz de enseñarla. Su presencia en medios de comunicación no responde al perfil de un analista o intelectual de peso; actúa más bien como un polemista contratado para el ataque y la difamación, dejando al descubierto una alarmante carencia de poso cultural y un temperamento violento y agresivo.
El clima dentro de las Juntas de Socios ha degenerado hasta límites intolerables. Las sesiones se han convertido en un escenario de crispación donde resuenan con frecuencia gritos a su persona de «¡Dictador!», «¡Fascista!» o acusaciones directas de haber llegado a la institución para enriquecerse a costa de su patrimonio. Lejos de actuar con la templanza y la dignidad institucional que requiere la presidencia, la respuesta de Luis Arroyo ante las protestas de los socios por las severas irregularidades cometidas ha sido el insulto directo, tildando de «sinvergüenzas» a quienes se oponen a su gestión. Se refiere al Ateneo como “Mi Puta Casa”, agredido a un trabajador dentro del Ateneo llamándolo “Hijo de Puta”, trabajador que estaba realizando con su trabajo, se puede consultar video que avergüenza a los Ateneístas.
La gravedad de los hechos escala aún más en el terreno de las coacciones. Se ha llegado al extremo de amenazar a socios con enviarles sicarios para silenciar sus críticas. Del mismo modo, resulta inadmisible la utilización del nombre de Félix Sanz Roldán, exdirector del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), como herramienta de amedrentamiento. Arroyo ha llegado a alardear ante distintos miembros de la casa de contar con supuesta información y documentos facilitados por el exdirector del CNI para «hundir» a quienes le resultan incómodos, situando en una posición del todo comprometida a personalidades de las instituciones del Estado con tal de infundir temor. “Si es falso es grave, además difama al que dice que le proporcionó esos datos falsos, y si es cierto que le suministraron esa información falsa, es todavía más grave porque acusa a quien se los suministró de buscar, guardar, y difundir datos falsos que habría sustraído del CNI de robar documentos Oficiales.”
Sin embargo, esa fachada de bravuconería y despotismo solo se sostiene cuando se encuentra arropado por su entorno de acólitos, quienes aplauden y amparan la violencia verbal y las irregularidades de su gestión. Esa supuesta valentía se desvanece por completo en cuanto cruza el umbral de un juzgado. Ante la presencia de un Juez, el perfil agresivo muta de forma inmediata en el de un cordero dócil: «Su señoría, soy un hombre honorable, padre de cinco hijos, yo nunca miento, amenazo ni difamo». Todo ello tras haber proferido graves descalificaciones e insultos momentos antes contra cuatro históricos ateneístas justo en las puertas de la propia sala de vistas, por no mencionar en las Juntas de Socios del Ateneo.
Este comportamiento confirma una máxima bien conocida en la vida pública: los delincuentes de cuello blanco y los gestores autoritarios solo exhiben fortaleza cuando ostentan las cuotas de poder o están rodeados por sus palmeros. Ante la ley y la justicia formal, revelan su verdadera naturaleza cobarde.
El Ateneo de Madrid no puede continuar siendo la finca personal de un grupo que lo ha rebajado a la categoría de mercadeo y crispación. Los socios reales, aquellos que entienden la historia, el prestigio y el propósito cultural de esta casa, tienen la responsabilidad moral de alzarse frente a la arbitrariedad, recuperar los fines fundacionales y devolverle a la institución la dignidad que le ha sido arrebatada. Para ello Liberales 92 y Red Ateneista y los Ateneístas nobles y dignos, deben tener claro que la Ley y el Reglamento es la única forma de impedir que la delincuencia organizada no cumpla sus propósitos y en eso debemos centrar nuestras energías.
“Intentar silenciar la verdad, no la hace desaparecer, ni se evapora el delito”.
Politólogo. -Sociologo.Presidente Liga Española Pro Derechos Humanos. – Centro de Estudios Ateneos. – Premio a las Libertades “Rafael del Riego”. Medalla Internacional DD.HH.- “Un Comunero-Empecinado”.