Fraude y Delito Electoral en el Ateneo de Madrid
por Alfonso Vázquez Vaamonde y Fco. José Alonso Rodríguez. 24 de Octubre de 2025.

La corrupción ¿la hacen sólo los demás? Pocos políticos corruptos van a la cárcel; menos empresarios. Discriminando “al sucio borrachuzo” del “señorito alegre”; castigamos a “quien peca por la paga, no a quien paga por pecar”. Olvidamos a los “corruptos vergonzantes” que como “no ven nada blanquean la corrupción”; y aun desamparamos a los decentes que pierden su empleo por negarse. De abajo a arriba logramos un país de corruptos. Ellos lavan las manos como Pilatos; alguna miga caerá de la mesa de Epulón. El silencio es el cimiento firme de la corrupción.
El Ateneo ha sido invadido por socios corruptos que violan el Reglamento, la Ley de Asociaciones (LODA) y hasta la CE78. Las advertencias a la Junta de Gobierno de que violan el Reglamento se desoyen día a día; estamos en el quinto de celebración al ritmo del viejo bolero: “violar, violar, violar, una y otro y otra vez”. “Ya hemos pasado”, dicen triunfantes.
Tanta violación al superarse ofrece hoy una solución. Si hubiera un justo en Nínive no fuera destruida. En el Ateneo hemos encontrado a dos justos. De los tres miembros electos de la Junta Electoral para “garantizar y proteger el buen desarrollo de las elecciones y entender de las impugnaciones que se presenten” (art. 85) uno se negó para no reconocer la ilegalidad de las normas ni mentir reconociendo su ilegalidad. Un “corrupto vergonzante”. Los otros dos, justos, cumplieron su obligación; “entendieron” la impugnación (art. 85) y siendo objetivo que: las normas electorales violan el Reglamento lo han declarado. La más escandalosa fue no convocar a todos los socios “con la mayor publicidad posible” (art. 14). Varios cientos ni saben que hay elecciones.
Tras cuatro años y diez elecciones con Juntas Electorales “que tienen ojos para ver y no ven” (Mt. 13:13) dos socios “justos”, paradójicamente uno es ciego, vieron: 1º.- que las normas electorales contradicen el Reglamento que rige el Ateneo (art. 1); 2º.- al contradecirlo (art. 85) violan la Ley Orgánica de Asociaciones (LODA) que rige el Ateneo (art. 1) 3º.- que exige respetar el “principio de democracia” (art. 2.5 LODA) 4º.-y la Constitución que exige aplicar el “principio de jerarquía normativa” (art. 9.3 CE78). La CE 78 es superior a la LODA: ésta es superior al Reglamento y éste a las Normas electorales. Como éstas violan el Reglamento, la LODA y la CE78 5º.- las declararon Nulas de Pleno Derecho (art. 2.5 LODA) y 6º.- y también las elecciones aplicando el Principio General de Derecho (art. 1.1 CC) del “fruto corrupto (las elecciones) del árbol envenenado (las Normas Electorales)” 7º.- encargando a la Junta de Gobierno que redacte con urgencia otras normas que respeten el Reglamento la LODA y la CE78 y convoque unas elecciones respetando la legalidad vigente.
“Con los violadores hemos topado, amigo Sancho”, diría D. Quijote. La actual Junta de Gobierno, ilegalmente electa, sigue violando el Reglamento, la LODA y la CE78. Sin “competencia expresamente establecida” (art. 16.4º) 1º.- revocó el nombramiento de la Junta Electoral y 2º.- se autonombró Junta Electoral (art. 85);3º.-volvió a violar el Reglamento que prohibe ser miembro de la Junta Electoral y candidato (art 85): 4º.- y violó el “principio de imparcialidad” (art. 117.1 CE78) que impide ser juez de los propios actos. Ahora esas violaciones no las cometió sólo el mayor violador del Ateneo. Fue una “violación en manada”: la Junta de Gobierno por unanimidad. Digamos en su descarga que la “manada de violadores” respetó la ley de paridad de sexo.
Los socios decentes, los que no aplaudimos las violaciones ni de modo directo ni indirecto, estamos obligados a ser decentes con esos dos justos. Mi propuesta es debemos 1ª.- impugnar ante ellos, única Junta Electoral legítima, la revocación de su cargo válido hasta que se desconvoquen las elecciones; 2º.- impugnar ante la ilegal Junta Electora esa violación, aunque, a.- como todo violador le echará la culpa a la violada, la Junta Electoral; b.- o dará la callada por respuesta; c.- aunque eso será otra prueba de su violación del art. 85; 3º- retirar sus candidaturas para “blanquea” las elecciones desautorizando así a la Junta electoral decente. El cien por cien de los votos, Franco siempre superaba el 90 %, demostrará que el Ateneo está fuera de la ley.
Los “corruptos vergonzantes” rechazarán esa sugerencia. Probará así que los países y las asociaciones apoyan la corrupción que ellos generan. Mi propuesta no es “ingenua”. El puente que les ha llevado a la orilla del “corrupto vergonzante” desde la del “socio decente” sigue siendo pequeño. Desandarlo sólo exige un breve impulso que evite caer en el abismo del “corrupto activo”.
Abogado. – Doctor en Química Industria. -Exsecretario 1º del Ateneo. -secretario general Centro de Estudios Ateneos


La Junta de Gobierno firma la proclamación, controla el recuento y media Junta es candidata. Violando la Ley Electoral y el Reglamento de nuevo del Ateneo.
Madrid. La elección de las Mesas de Sección del Ateneo de Madrid se ha convertido en una coreografía de conflicto de interés. El 20 de octubre, la Junta de Gobierno (JG) firmó la proclamación definitiva de candidaturas “por unanimidad”, pese a que el Reglamento reserva esa función a la Junta Electoral (JE). Y lo hizo con gran parte de sus propios miembros compitiendo en esas mismas listas: entre otros, Agapito Pageo, Gonzalo Vázquez, Marta Sanz, Liubba El Haddi, José Pablo de Pedro, Isabel Fuentes, Pedro López-Arriba y Miguel Rellán. Árbitro y jugador, todo en uno.
Para rematar la jugada, la convocatoria coloca en manos de la JG los medios informáticos del recuento. En román paladino: quienes proclaman a los candidatos (ellos mismos) también quieren custodiar la máquina de contar los votos. El Reglamento sitúa ese control en la JE, no en la Junta de Gobierno.
La coartada formal tampoco cuadra. Hay Junta General Extraordinaria convocada, sí, pero para el 4 de noviembre. El Reglamento exige octubre. Ponen la etiqueta, rompen el calendario. Y no hay ni rastro de aquella “proclamación provisional” con la que algunos intentaron justificar la ocupación de funciones: lo único acreditado es que la JG anunció que asumía “todas las tareas” y estampó la definitiva.
Entre medias, la JE no estaba muerta, estaba de baja técnica: se constituyó el 9 de octubre; dimitió su presidente el día 17; el 22, secretario y vocal reactivaron el órgano y reivindicaron su competencia. Órgano golpeado, recomponible. Lo correcto era recomponer y reconvocar, no autoatribuirse el proceso.
Con este cóctel, la Junta Electoral prepara medidas cautelares para congelar la proclamación del 20 de octubre, sacar a la JG de cualquier función electoral y reconducir el proceso al carril del Reglamento. Y si alguien se pregunta por qué tanta alarma, la respuesta es sencilla: cuando media Junta de Gobierno es candidata y, además, se reserva el recuento, no hablamos de elecciones, hablamos de un truco de salón con papel timbrado.
Considero que todos los socios que hayan presentado alguna candidatura, deberían retirarla en defensa de la legitimidad de la Junta Electoral que ha declarado Nulas de pleno derecho las Elecciones. No hacerlo apoya activamente la ilegal actuación de la fraudulenta Junta Electoral autonombrada por la Junta de Gobierno y desprecia a los dos miembros de la Junta Electoral que han cumplido su obligación y al presidente de la misma que presentó su dimisión.
Presidente de la Liga Española Pro Derechos y Centro de Estudios Ateneos. Socio del mismo desde enero 1980 y años antes asistente a su Biblioteca para preparar los Cursos de Doctorado.